Energía solar

Electricidad alterna: Así funciona una placa de energía solar

La evolución de los efectos ambientales producido por los cambios climáticos y los desastres naturales y que a su vez tienen origen en el incremento de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, ha convertido en una prioridad el poseer conciencia medioambiental en el uso de energías renovables.

De este modo, la búsqueda y explotación de fuentes alternativas de energía se ha trazado como nuevo norte dentro de los planes energéticos internacionales; dando especial importancia a la mayor y más útil fuente de energía limpia: La energía solar.

Sin embargo, pese a la importancia que esta fuente puede poseer para la reservación del consumo energético en un ambiente sensible ¿Conocemos realmente cómo funciona el sistema que captación de esta?  

Placas fotovoltaicas y funcionamiento de la energía solar  

Para entender el funcionamiento de una placa solar lo primero que se debe comprender es la fuente de la cual parte dicha energía. En el caso de la energía solar, esta se genera gracias a los fotones; partículas que viajan a través de la luz del sol y que al entrar en contacto con las celdas solares producen un choque que da origen a un a una producción constante de electrones.

Es este choque producido por el flujo de electrones originados del impacto de los fotones y la placa solar es a lo que se le llama corriente eléctrica; la cual después de su aparición, es transportada a un circuito exterior que conduce la electricidad a los diferentes dispositivos que la utilizarán o almacenarán.

Pero ¿Gracias a qué se puede producir este tipo de reacción física?

Para poder dar origen a esta reacción es necesaria la presencia de un artefacto indispensable para la recolección de esta energía: La Celda solar.

Las celdas solares son dispositivos compuestos por láminas unidas de semiconductores, los cuales, al estar incorporados de la manera correcta, pueden comportarse como aislantes de la electricidad en la que se encuentren.

Estos semiconductores incorporados dentro de la placa, se componen a su vez por dos junturas; la primera juntura, se caracteriza por poseer un exceso de electrones, mientras que a la segunda juntura le hace falta electrones. De este modo, al momento que estos materiales son estimulados por una fuente externa como los fotones, se liberan de manera constante electrones de una juntura a otra, produciendo corriente eléctrica.

Finalmente, gracias al hecho de que la composición de estas celdas requiere de materiales de bajos precios y poca complejidad, la fabricación de este tipo de recolectores se presenta desde un largo tiempo como una opción viable como fuente alternativa, en un mundo abierto a una nueva matriz energética.