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Lufussa recibe por séptimo año consecutivo el Sello Fundahrse como empresa socialmente responsable

Desde su fundación, Lufussa se ha preocupado por apoyar la educación y la salud de los niños en las comunidades vecinas donde opera su planta de generación, entre otras obras sociales.

Por su continuo compromiso de contribuir al desarrollo económico sostenible mejorando la calidad de vida de sus colaboradores y sus familias; por su aporte a la protección y conservación del medio ambiente y su impacto positivo en la sociedad hondureña en general, la empresa Lufussa recibió por séptimo año consecutivo el Sello Fundahrse que la certifica como una empresa socialmente responsable.

Durante más de 25 años Lufussa ha cumplido con su misión de generar la energía eléctrica que Honduras necesita para su desarrollo al precio más bajo. La empresa ha contribuido al desarrollo económico sostenible de la zona sur del país invirtiendo en obras sociales que buscan mejorar el nivel de vida de los miles de habitantes que residen en las comunidades de El Tambor, Guanacastillo, Aguacaliente y Pavana Centro, cercanas a sus plantas de generación.

Entre los proyectos que LUFUSSA ha ejecutado destacan las brigadas médicas, jornadas de desparasitación, campañas de vacunación, jornadas de fumigación y dotación de medicinas a centros de salud de las comunidades que se llevan a cabo todos los años. También contribuye a mitigar la sequía con el suministro de agua permanente a los hogares a través de cisternas que son enviadas por la empresa a las 4 comunidades. 1,200 habitantes han sido favorecidos con el proyecto “Pisos saludables” donde han sido remodeladas 240 viviendas en beneficio de la salud de los niños principalmente.

Siempre en el Golfo de Fonseca, la empresa y sus colaboradores lideran junto a la Fundación Kafie el proyecto de la inmersión de domos para la creación de arrecifes artificiales con el objetivo de incrementar la disminuida fauna marina en el Golfo de Fonseca y así apoyar a las más de 1,000 familias que viven de la pesca en la zona sur. Hasta la fecha se han sumergido 180 domos que crearán un hábitat artificial para la proliferación de peces.